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domingo, 7 de junio de 2015

PERFIL ECONOMICO DEL DISTRITO PALAVICINI EN 1941

      El historiador Curarigüeño Rafael Domingo Silva Uzcátegui, publicó en 1941 su obra enciclopedia Larense, geografía, historia, cultura y lenguaje del estado Lara, hasta 1981 habían salido a la luz  pública tres ediciones de importante obra historiográfica. No es un error identificar esta entidad local con el nombre de distrito Palavicini en 1941, ya desde el 14 de septiembre de 1936 hasta el 24 de enero de 1945 la pretérita Asamblea Legislativa del estado Lara le asignó esta denominación, que fue ejecutada el 6 de febrero de este último año. Este distrito modificó su nombre por el de Palavecino ya que a juicio de varios humanistas era lo correcto al escribir el apellido del héroe epónimo, en consecuencia la evolución en el tiempo de la identificación distrital es la siguiente: Cabudare, Palavicini, Palavecino.

II

         En relación a la demografía de este distrito considerando el VII censo de la República de Venezuela fechado en 1941, el estado Lara registró un total de: 332.975 habitantes de las cuales 162.456 eran varones y 170.519 hembras, nuestro distrito era el menos poblado con apenas 13.456 moradores, cifra que representaba el 4,04% de esta entidad federal del occidente venezolano. En Palavicini 6.886 correspondían a varones y 6.570 a hembras.

            De acuerdo a esta misma fuente oficial este universo de nuestro distrito estaba distribuido por municipios de la siguiente manera:

Municipios:
Nº de habitantes:
Hembras:
Varones:
Cabudare
4.746
2.272
2.474
Rastrojos
2.870
1.443
1.427
Sarare
5.840
2.855
2.985


En cuanto al perfil económico de cada uno de los municipios Silva Uzcátegui destaca lo siguiente: 

            Municipio Cabudare:  

Señala que en términos geofísicos está dividido en dos zonas, una llana donde ocupa lugar de importancia el cultivo de la caña de azúcar que satisface las demandas del riego con aguas aportadas por el río Turbio y otras por nacientes de la misma localidad, por ejemplo las unidades de producción de Tarabana y Agua Viva. Señala el escritor tomase en esta primera zona que él también denomina baja se observan terrenos de secano que únicamente se utilizan para la cría de vacuno y caprino.

La otra zona el autor la identifica como alta, ubicada en la serranía, se cosecha café… “se cultiva también en pequeña escala maíz, leguminosas y tuberculosas... posee partes destinadas  a la cría de ganado vacuno y una rica porción con bosques que contienen madera de construcción de ebanistería, platas medicinales y tintóreas, etc.” (1).

El historiador reitera lo que ya había destacado al principio de este capítulo, su nostalgia por la reciente etapa de bonanza que experimentó la economía local cuando en las unidades de producción se destilaban centenares de botellas de aguardiente, situación venida a menos como consecuencia de las limitaciones oficiales, exigencias de altos impuestos y las medidas legales respectivas, el destino fue la elaboración de papelón, actividad económica que no reportará los mismos ingresos que la destilación de aguardiente “… porque deja una utilidad monetaria muchísimo menor”.. (2).

             Municipio Rastrojos:

        En términos de su geografía física, dividida en zonas, el autor informa  que es similar al municipio Cabudare, en consecuencia su uso también son afines, advirtiendo que una gran área de la zona alta sólo favorece la actividad pecuaria. Menciona una singularidad productiva local referida a la elaboración de losas en comunidad de La Piedad, que en el pasado reciente, agrega el suscrito tenían amplia demanda en plazas mercantiles del occidente y llanos venezolanos.

            Municipio Sarare:

Se precisa que no se utilizan plenamente áreas de tierras fértiles, que además poseen recursos de aguas abundantes… “En la parte de serranías hay haciendas de café. Se cultivan también cereales y legumbres de secano. Hay también buenos potreros con ganado vacuno, posee, además, una zona de bosques, con madera de construcción y ebanistería” (3).

En futuros artículos correspondientes al análisis de los censos agropecuarios de 1937 y 1950 se realizarán anotaciones sobre el perfil económico de este distrito larense en el trascurso de la primera mitad del siglo XX.

Citas:

(1)    SILVA UZCATEGUI, Rafael Domingo. Enciclopedia larense. Tomo I. p.214
(2)    Ibídem. 209
(3)    Ibídem. 216


Maestro Taylor Rodríguez García
Cronista oficial del Municipio Palavecino

Cabudare, segundo trimestre de 2015

domingo, 31 de mayo de 2015

ELABORACIÓN DE AGUARDIENTE DE CAÑA A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX

        Con evidente nostalgia en los años aurorales de la cuarta década del siglo XX, el historiador Rafael Domingo Silva Uzcátegui comentó que aproximadamente en 1905 y el resto de este período por lo menos hasta 1910, en la mayoría de las unidades de producción destinadas al cultivo de cañamelar en el entonces distrito Cabudare se conocía que existía una significativa destilación de aguardiente de caña, subproducto que tenía demanda segura en plazas mercantiles del centro de nuestro país 

          Ciertamente en el amanecer del siglo XX se destilaban en el distrito Cabudare 960.000 botellas de aguardiente de caña, información que el suscrito localizó en repositorios nacionales y confronta con el registro elaborado por el historiador curarigüeño, datos que obviamente son correctos, ya que en la propia hacienda Agua Viva patrimonio de su familia para 1905 aportaba 64.000 botellas anuales, mientras que en la hacienda Santa Rita se destilaban 80.000 botellas. ¿Cuáles fueron las causas para que mermara considerablemente la elaboración de esta producción?. El mismo científico social autor de la obra Enciclopedia Larense expone que en el transcurrir del tiempo la legislación correspondiente a la producción de alcoholes conllevaría a la disminución por supuesto en el marco muchas veces de arbitrariedades de persecución y otros actos violentos, además durante alguna administración en el ejecutivo estadal posterior a 1930 se prohibió la comercialización de aguardiente de caña y cocuy de penca en comunidades vecinas en diversas haciendas del distrito Cabudare con el firme objetivo de evitar el exagerado consumo que generaba frecuentes enfrentamientos y heridos en el seno de la población rural.

           Epílogo:

          Como se explicará en el próximo artículo, para 1941 la producción de aguardiente de caña se desenvolvía en una etapa crítica, prácticamente a punto de extinguirse, así se infiere por las advertencias de Silva Uzcátegui, no logrando ser remplazada por la elaboración de papelón, generando trastornos irreversibles a la economía local.  

           El extinto humanista larense don Lino Coronel Fernández recordaba que en la primera mitad del siglo XX se utilizaba el aguardiente de caña en la elaboración de algunas recetas de la economía criolla, también era empleado como medicamento para fricciones, dolores musculares, mientras que en las vecinas comarcas trujillanas era muy común utilizarlo como antiséptico de las patas del gallo de pelea y quizás el baño general del cuerpo del animal.

Maestro Taylor Rodríguez García
Cronista oficial del Municipio Palavecino

Cabudare, segundo trimestre de 2015

domingo, 3 de mayo de 2015

PATIO GRANDE, NOVENTA Y SEIS (96) HABITANTES QUE RESIDEN EN DIECIOCHO (18) VIVIENDAS, 1950

          Como se indicó en la parte anterior del presente artículo, en el lapso de 50 años que comprende 1940-1990 esta comunidad del municipio Palavecino no logró superar los 100 habitantes igualmente las 25 viviendas de estos moradores.
-En 1950 así se verifica por cuanto el registro censal sumó un total de 96 habitantes que residían en 18 viviendas, con un patrón de ocupación en su mayoría inferior a las 6 personas por casa.
-Destacan apellidos con antecedentes  familiares en la jurisdicción de la comarca tocuyana, es decir el municipio Morán, del mismo estado Lara, por ejemplo Yépez y Mambel, este último desde el punto de vista fonético y de grafía de posible origen africano en el tiempo histórico colonial, así lo informó grato dialogo el extinto compadre y maestro Francisco Cañizales Verde, apellido que felizmente persiste hoy en entidad larense. De acuerdo a fuentes electrónicas los Mambel igualmente se encuentran en el transcurrir del tiempo en las ciudades de Puerto Cabello y Maracay. También se precisa un apellido con fuertes lazos en el estado Trujillo, Paredes y por último la familia Soto con raíces en el vecino estado Zulia, sin que esto signifique que la ciudadana Inés Soto que habitaba en Patio Grande tuviera origen zuliano, ya que lo mencionamos en forma general para toda Venezuela.
-Interesa destacar que los señores Lisandro García y Hermelindo Herrera propietarios de importantes unidades de producción en esta comunidad tenían casa de familia en el mismo Patio Grande integrada por 4 y 8 personas respectivamente. En sus campiñas laboraban la mayoría de la población masculina adulta, vecinos de la localidad y otros centros poblados aledaños. Posteriormente es obvio agregar que trabajarían en el futuro central azucarero Río Turbio.
-Las familias de Patio Grande se abastecían posiblemente de las unidades comerciales al detal que existían en El Taque, que al menos en décadas previas funcionaron en número significativo. Es factible que las unidades productivas también pudieran satisfacer la demanda inmediata de sus peones, es decir lo que en México en el pretérito se denominó tiendas de rayas, lo que en Venezuela se identificó como despensa, es decir la pulpería de la hacienda. Se resalta la firma mercantil de Don Augusto Casamayor que para este periodo surtía a las modestas firmas comerciales que funcionaban en estos caseríos palavecinense e incluso de la vecina Yaritagua.
Finalmente se registran el total de habitantes de Patio Grande en 1950, destacando los apellidos y nombres del cabeza de familia en número de personas que integran cada vivienda se respeta la fuente censal correspondiente.
Número de Vivienda
Apellidos y Nombres
(De cada Cabeza de Familia)
Total de Personas (En cada Vivienda)
1
ALVARADO, Miguel
7
2
ANGULO, Felipe
4
3
ANGULO, Félix
1
4
ANGULO, José María
5
5
CASTILLO, Cayetano
10
6
GARCIA, Lisandro
4
7
HERRERA, Hermelindo
8
8
MAMBEL, Blas
9
9
MAMBEL, Juan
3
10
OLLARVE, Julián
1
11
PAREDES, Balvino (Sic)
2
12
PEREZ, Antonio
5
13
PEREZ, Eusebio
13
14
REYES, Pedro
4
15
ROMERO, Juan Pedro
7
16
SOTO, Guadalupe
3
17
SOTO, Inés
6
18
YEPEZ, Manuel
4
Total:
96


Como se observa deben de haber existido viviendas de mayores espacios que otras si se toma en cuenta el número de personas por familia. Véase este contraste en las viviendas de los señores Félix Angulo y Julián Ollarve con las correspondientes a Cayetano Castillo y Eusebio Pérez, simple ejemplo de otros casos que se pueden mencionar en el presente listado.


Maestro Taylor Rodríguez García
Cronista oficial del Municipio Palavecino

Cabudare, segundo trimestre de 2015

domingo, 26 de abril de 2015

VECINOS Y VECINAS DE LA COMUNIDAD EL PEÑUSCO, 1949

    En determinados poblados larenses principalmente rurales se utiliza la palabra peñusco para identificar un fragmento de piedra además se tiene conocimiento de la existencia de los topónimos como: El Peñón, Las Piedras Negras, La Peña, Peña Blanca, El Peñasco, entre otros.

    De manera incorrecta se emplea como sinónimo de peñusco el término peñasco. Aunque de acuerdo al diccionario de la lengua española peñasco se refiere a peña grande y elevada. Por lo tanto el suscrito como ya se indicó prefiere señalar que es un pedazo de piedra y no que sea un peñasco. Además el maestro Francisco Tamayo Yepes se refiere al vocablo peñusco para identificar otras materias naturales pero no de origen mineral, significado que se transcribe en el epílogo de esta nota.

II

     En torno al origen de esta comunidad del municipio Palavecino fechada a partir de la segunda mitad del siglo XIX y extendida hasta 1941 aproximadamente, no se localiza mayor información historiográfica sobre este sitio de Palavecino, así denominado en publicaciones del ejecutivo larense.

     El maestro Romualdo Rodríguez informó que en las primeras décadas del siglo XX presuntamente un miembro de la Familia DATICA que habitaba en El Peñusco, laboraba en Agua Viva y tenía conocimiento en la preparación del llamado aguardiente de caña. Sin embargo era un simple dato que había recibido de abuelos de la época, no verificado por el referido vecino de este distrito larense, ya que no conoció a esa persona.

    La revisión detallada de fuentes censales, como la de principios de 1961 no registra información alguna sobre el peñusco, ni siquiera en el anexo titulad: centros poblados  de menos de cien (100) habitantes. Mientras que en publicaciones bibliográficas larense como los estudios redactados por el escritor Jesús Antonio Higuera Maduro, entre 1945-1946 sí se refiere a la existencia de el peñusco, erradamente registrado porque aparece como el peñazco en el municipio Cabudare.

     Favorablemente el mencionado don Romualdo Rodríguez se encargó pacientemente de realizar el censo oficial que fue publicado en 1950 pero está fechado el año anterior, un total de once (11) viviendas y un universo de sesenta (60) habitantes. Seguidamente se presenta una nómina del citado número de moradores y las cifras de personas que ocupaban cada vivienda.

Número de Vivienda
Apellidos y Nombres
(De cada Cabeza de Familia)
Total de Personas (En cada vivienda)
1
ALVARADO, José
6
2
CAMACARO, Maximiliano
4
3
DATICA, Ramón
4
4
DELGADO, Florencio
8
5
DELGADO, Rafael
6
6
GONZALEZ, Francisco
5
7
LOPEZ, Antonio
6
8
MONTES, Petra
6
9
OROPEZA, Maximiliano
2
10
OROPEZA, Miguel
9
11
NO INDICADO, Elviano
4
Total:
60

EPÍLOGO

Significado de la palabra peñusco, de acuerdo al maestro Francisco Tamayo Yepes y dos miembros del Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias de la Universidad Católica Andrés Bello. Al respecto el botánico larense expone que peñusco significa “conjunto de cuerpos inanimados, que están muy cercas unos de otros”. (…)(Por ejemplo) “las abejas al migrar forman un peñusco en algún árbol hasta que encuentran sitio apropiado para instalarse definitivamente. “El maíz se perdió, no quedaron sino unos peñuscos por aquí, por allá”.

Fuente: Léxico popular venezolano. Edición de la Universidad Central de Venezuela, 1967.   p.247.

     Significado de la palabra peñusco por parte de dos de los integrantes del Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias de la Universidad Católica de Andrés Bello.

        Peñusco: “Mechón de cabellos. Porción de hebras o hilos de ciertos materiales como lana o estopa”

Fuente: NUÑES, Rocío y Francisco Javier Pérez. Diccionario del habla actual de Venezuela. Venezolanismo, voces indígenas, nuevas accesiones. Edición de la Universidad Católica Andrés Bello. Caracas, 1998. p. 384.

Nota: El suscrito afirma a manera de hipótesis de trabajo que el nombre de peñusco a esta comunidad de Palavecino provenga de algunas de las piedras existentes en el pretérito en este lugar y no del significado de los autores mencionados. Es necesario dejar abierta esta investigación.

Maestro Taylor Rodríguez García
Cronista oficial del Municipio Palavecino

Cabudare, segundo trimestre de 2015

COMUNIDAD DE PATIO GRANDE

        Carecemos de fecha exacta en relación al origen de la comunidad de Patio Grande, perteneciente a la parroquia de Cabudare. Según testimonios del difunto maestro Martín Palacios, se cree que sea un sector que antiguamente correspondía al caserío El Taque. Presuntamente pudiera tener más de un centenar de existencia, sin embargo Don Vidal Hernández Agüero tan acucioso en la documentación antigua no lo registra en sus anotaciones, tampoco el escritor Telasco A. MacPherson en su obra: Diccionario del estado Lara.
      Se ha localizado algunos datos pretéritos que identifican una unidad de producción no muy extensa posiblemente propiedad de la señora Victoria Oviedo, al cierre de la segunda década del siglo XX, identificada con esta denominación. De modo similar un antiguo hato dedicado a la cría de vacuno patrimonio de la Familia Herrera, específicamente propiedad del productor pecuario Hermelindo Herrera, con un total de 60 cabezas de bovinos, hato contemporáneo a la campiña de la Señora Oviedo. Por cierto el citado Herrera originalmente residía en Barquisimeto y dos décadas posteriores, es decir entre 1940 y 1950, era vecino de Patio Grande, propietario de una vivienda donde moraban ocho (8) habitantes.
        Posiblemente Patio Grande a decir verdad en el pasado era el nombre de alguna hacienda que devino en la identificación del sitio. Igual ocurrió en el siglo XIX con la comunidad El Placer, que por cierto vecino a ella se menciona el lugar de Yaritagüita, dato que recientemente verificamos, que por este medio lo comunicamos por este medio a la Dra. Belkys Montilla, amiga cronista del municipio Peña.
                                                                                       II
        Patio Grande no es el único topónimo de la entidad larense ya que en los municipios Morán y Jiménez se registran las comunidades de Patiecito, además en fuentes periodísticas del 2002 se lee que la parroquia Tamaca está ubicado el centro poblado Patio Colorado. Mientras que en los estados Barinas y Yaracuy existen las comunidad Patiecitos en los municipios Sosa y Peña, respectivamente.
III
         Desde el punto de vista demográfico la comunidad de Patio Grande no experimentó crecimiento alguno por el lapso de veinte (20) años, fechados entre 1941 – 1961. En 1937 contaba con una escuela en la cual cursaban dieciocho (18) alumnos. Cuatro (4) año después desempeñaba labores de maestra la ciudadana Ana Rivero, quien ejercería luego en El Taque, aproximadamente desde 1951. Para el mismo año de 1941 registró diecinueve (19) casas y setenta y seis (76) habitantes. En 1949 disminuyó a dieciocho (18) viviendas y aumentó a noventa y tres (93) moradores, pero debe aclararse que algunos habitantes circunstancialmente residían en Patio Grande porque eran trabajadores en las unidades productivas de los señores Gerónimo Salcedo y Lisandro García.
       En 1961 el IX Censo General de Población indica que Patio Grande no había superado la diecinueve (19) casas y ochenta (80) habitantes. Fue necesario esperar hasta 1990 para casi duplicar el número de hogares con treinta y siete (37) viviendas pero apenas setenta y siete (77) vecinos. En otras palabras este largo periodo de medio siglo Patio Grande presentó un perfil demográfico vegetativo.
EPÍLOGO
En el pasado reciente esta comunidad palavecinense se caracterizó por una economía  fundada sobre las bases de la cría de vacunos y la explotación de cañamelar. Todavía entre 1955 – 1956 este rubro agrícola se cultivaba en significativa cantidad. En investigación anónima, pero se cree que el autor sea el escritor baragüeño Ignacio Epiménides Lameda Acosta, se indica que en el referido año se tenía previsto procesarse un estimado de 3282 toneladas de caña de azúcar, aunque no indica cuales haciendas “arrimaban” (trasladaban) este rubro hasta Patio Grande. Lo cierto es que en la hacienda propiedad del señor Gerónimo Salcedo se elaboraba papelón.
Un quinquenio antes en esa hacienda trabajaban treinta y siete (37) obreros, cifra mayor que en la otra unidad de producción patrimonio del productor Lisandro García, hacienda que posteriormente recibiría el nombre de La Mercedita.

Maestro Taylor Rodríguez García
Cronista oficial del Municipio Palavecino

Cabudare, segundo trimestre de 2015

domingo, 12 de abril de 2015

CIUDAD DE CABUDARE POR PRIMERA VEZ CAPITAL DEL ESTADO SOBERANO DE BARQUISIMETO, 1864-1869

      En el contexto de la Ley de División Territorial vigente desde el 19 de diciembre de 1864 por primera vez nuestra ciudad es designada capital de la entidad barquisimetana, la cual para la fecha aún carecía del nombre de LARA, el estado local también se le denomina SOBERANO DE BARQUISIMETO, el cual quedó dividido en los siguientes Departamentos: Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Urdaneta, Quíbor y Terepaima.
       Este último estaría conformado por los Distritos: Rastrojo, Sarare, Altar y Buría; además los de reciente creación identificados por los nombre de San Juan Bautistas, San Rafael y San Marcos. Véase que no se utilizaba la palabra municipio, sino la de distrito. Lo más importante es que Cabudare fue designada capital de la entidad soberana, sobre el particular reflexionamos en el epílogo. Considerando detalles políticos administrativos de este departamento se observa que los llamados Distritos San Juan Bautista y San Rafael comprenden el ámbito geográfico de nuestra ciudad capital mientras que los de Santa Rosa y San Marcos lo conforman los caseríos: Parapara, Chorobobo, Taque y El Mayal.
ASPECTOS SOBRESALIENTES EN ESTE PERIODO
    En el marco de lapso de Cabudare como capital estadal, nuestra comunidad logró avances significativos en su vida cultural y religiosa así como en la construcción de una importante obra de infraestructura. Se edificó la base o cimiento del templo matriz San Juan Bautista. Prosiguiendo la edificación de la iglesia local que definitivamente se concluyó en 1883 en homenaje al centenario del nacimiento del Libertador Simón Bolívar Palacios; además fue construido el puente con el nombre de SAN NICOLAS, en reconocimiento al coronel Nicolás Patiño Sosa, primera autoridad ejecutiva de nuestro estado. Además se resalta que por primera vez Cabudare contaría con el servicio de una imprenta donde se editó el periódico CONDOR DE TEREPAIMA, decano vocero en la historia cultural palavecinense, fuente hemerográfica que correspondía al periódico gubernamental.
EPÍLOGO
       Cabudare mantuvo la condición de capital estadal hasta el primer semestre de 1869, finalizando con la sanción de la Ley de División Territorial de estado Barquisimeto, fechada el 9 de enero de ese año cuando nuevamente Barquisimeto ejercería la capital, mientras que el Distrito Santa Rosa otra vez integraría el Departamento Barquisimeto, sería también eliminada la denominación del Departamento Terepaima remplazada por la de Cabudare al mismo tiempo desaparecieron los nombres de los Distritos San Juan Bautista, San Rafael y San Marcos, en algunas crónicas del siglo XIX también se incluyen un distrito adicional de nombre Las Veritas, pero no se localizó mayor información  de este aspecto.
        Sobre este acontecimiento de la designación de Cabudare como ciudad capital estadal a la par con la jerarquía de Barquisimeto, no así las de Carora y El Tocuyo que junto a la ciudad de los crepúsculos representan los tres pilares fundamentales en el proceso histórico desde tiempos hispanos en la entidad larense, el suscrito reflexionando sobre el particular concluye a manera de hipótesis que la razón fue eminentemente política dada la presencia vital de ilustre personalidades vinculadas al ideario liberal venezolano con raíces profundamente cabudareñas, nacidos en esta ciudad de la otra banda del Turbio con parientes estrechos en la comarca cabudareña, casos del General Nicolás Patiño Sosa y del Teniente Coronel José Antonio Latiegue, apellido que felizmente persisten en el proceso histórico local. En fin, por un largo quinquenio Cabudare fue capital del estado, lo que representa un hito histórico en el desarrollo político-administrativo de nuestro municipio.
          Nota:  De acuerdo a pretéritas crónicas de la capital larense el General Patiño Sosa presidió el ejecutivo local hasta 1868, ya que fue reemplazado por el General Buenaventura Freites (o Freitez) en ese año, quien a su vez gobernó por un corto lapso puesto que fue asesinado en Carora en 1870. A partir de este año ocurrió una verdadera crisis en cuanto se refiere a la autoridad que llenará el vacío dejado por Freites, se mencionan a los Generales Isidro Giménez Boquillón, Enrique Pérez, Simón Escobar, Hermenegildo Zarbarce y el General David Enrique, a fin de cuentas será el General Simón Escobar quien en el mismo año 1870 asumirá esta responsabilidad oficial.
        


Maestro Taylor Rodríguez García
Cronista oficial del Municipio Palavecino

Cabudare, primer trimestre de 2015

PALAVECINO EN LA OBRA HISTOREOGRAFICA DEL DOCTOR FRANCISCO JOSE CAÑIZALES VERDE, 1927-2015

      Dedico con afecto y respeto al Doctor Rafael Rodríguez Parra, amigo entrañable del compadre Francisco Cañizales Verde
      
      Por los pueblos del estado Lara expresó un notable afecto el humanista trujillano Doctor Francisco José Cañizales Verde, nuestra municipio no fue la excepción, estableció nexos de amistad y afecto con varios ilustres hijos de esta comarca, entre ellos el Profesor Francisco José Rojas Rodríguez (coché) y los señores Euripides Ponte Hernández y Julio Álvarez Casamayor. Posiblemente estos lazos lograron consolidarse luego de 1958 favorecieron en años posteriores que el historiador en referencia dedicará vario de sus estudios al proceso histórico local, sus personajes, además de valores humanos no nacidos en Palavecino pero con fuertes vínculos con estos pueblos de la otra banda del Turbio, por ejemplo la Familia Planas Guadarrama.
           Interesa resaltar igualmente que el Doctor Cañizales Verde siempre se preocupó por relacionar a la Universidad Lisandro Alvarado con Palavecino, en este sentido fue de su interés que el Alma Máter larense oportunamente extendiera parte de sus labores académicas a nuestra jurisdicción. El admirado humanista era docente de esta casa de estudio superior, como profesional de la docencia, periodismo, ciencias políticas y el derecho. Cursó estudios en su estado natal, en  Maracaibo, Caracas y Barquisimeto, en esta ciudad crepuscular egresó del apreciado Instituto Universitario Pedagógico Experimental
II
            En diversos libros de su autoría están contenidos transcendentales aportes correspondientes a la historiografía palavecinense. A manera de muestra se mencionan las siguientes obras: Escenario de la vida, Epónima larense, Páginas de historia larense, Bolívar: Devoción histórica por la gente y la tierra larense, entre otras obras.
            Además nos legó infinidades de artículos sobre la vida y obra de valores humanos locales, por ejemplo: Héctor Roja Meza, Nicolás Patiño Sosa, Aquilino Juares Rumbo, Vicente Amengual Villalonga, José Gregorio Bastidas Salcedo, Ezequiel Bujanda Hernández y Cristóbal Palavecino Liscano, apenas para mencionar algunos valores del universo de personalidades palavecinenses.
III
            Por otra parte el estimado maestro y compadre recién fallecido participó permanentemente con gran cariño, entusiasmo y dedicación en los ocho (8) seminarios de Historia Económica, Social y Cultural de Cabudare e incluso en cuatro eventos similares pero dedicados al estudio del acontecer histórico del hermano Municipio Simón Planas. El despacho del suscrito publicó en edición artesanal dos interesantes monografías que en principio correspondieron a ponencias presentadas y discutidas en dicho seminario, una sobre el comandante Palavecino Liscano, otra entorno a la Familia Planas Guadarrama.
            Seria largo extenderme en esta anotaciones, razones de espacio, dado el estilo que asignamos a estos artículos, motivan el compendio. En enero del 2015 el compadre Francisco publicó un sencillo e importante ensayo donde resaltó el poblamiento civil de Cabudare, la significativa iniciativa de su vecino en la distribución socio-espacial de su territorio, con dos áreas geográficas bien definidas, su casco histórico que será destinada a los servicios y sus pretéritas zonas agro-productivas, en la cual se había desarrollado el poblamiento colonial. En otras palabras interpretó de manera correcta la transcendencia del 27 de enero 1818 en la historia local. Como gustaba el mismo afirmar de sus pretéritos maestros, quienes enseñaron para la vida, en consecuencia aún después de fallecidos siguen brindando conocimientos, así fue su propio ejemplo, un eterno educador.

Maestro Taylor Rodríguez García
Cronista oficial del Municipio Palavecino

Cabudare, primer trimestre de 2015